He pasado mi vida creyendo que en algún momento alguien me querrá como soy; con mis defectos (los cuales son bastantes) y mis virtudes, aquellas que aún estoy buscando. Pero, me dí cuenta a mitad de está espera, y la verdad es que nadie lo hará.
Cada día doy todo de mí, y trato de ser mejor persona a medida del tiempo, y la verdad es que nadie me extraña. Parece que es demasiado el pedir un cariño sincero para mí.
Me hacía ilusiones diciendo que alguien llegaría, que valoraria lo que soy y lo poco que puedo llegar a aportar en la vida de alguien. Ahora, me doy cuenta de que nada es así. He pasado por tantas desilusiones y traiciones de amores y amigos que cada día me siento más rota.
¿Merezco un amor real? Esa era una cuestión que quería responder, y ahora solo me llevo la idea de que no.
Nadie cruzaría un mar por mí a pesar de que yo sí estaría dispuesta a hacerlo por los demás. Las cosas son así, y siempre lo serán.